Libro Los asquerosos Gratis en PDF, ePub

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 Sinopsis

Descargar Los asquerosos de Santiago Lorenzo Manuel acuchilla a un policía antidisturbios que quería pegarle. Huye. Se esconde en una aldea abandonada. Sobrevive de libros Austral, vegetales de los alrededores, una pequeña compra en el Lidl que le envía su tío. Y se da cuenta de que cuanto menos tiene, menos necesita.

Un thriller estático, una versión de Robinson Crusoe ambientada en la España vacía, una redefinición del concepto «austeridad». Una historia que nos hace plantearnos si los únicos sanos son los que saben que esta sociedad está enferma. Santiago Lorenzo ha escrito su novela más rabiosamente política, lírica y hermosa.

Leer el Primer Capítulo:

Del dinero que saqué de su cuenta bancaria y que metí en la mía quedaban
todavía unos 2.100 pletos, tras los gastos de establecimiento y de cuatro
meses de pertrechos. Pero iban perdiendo masa por la erosión del
avituallamiento del Lidl.

Manuel sabía que yo las estaba pasando canutas, y que poco apoyo podría
prestarle. Se empeñó en que ni loco me aceptaría trasmisiones. Que prefería
entregarse antes que vivir de gañote a costa de su tío pobre (no me dolían
estas lindezas. No en él). Había que buscarle la forma de rendir.
Era medio imposible dar con un trabajo que cuadrara a un proscrito

obligado a estarse de incógnito en su cantón restringido. Cualquier trabajo
remunerado estaba tan escondido como el mismísimo Manuel, un aspirante
que realzaba la dificultad con su clandestinidad forzosa. Debía ser una labor
que él realizara en su domicilio, sin visitas de supervisores, a entrega

terminada, sin dar más cuentas que las formales y sin contacto directo con sus
pagadores. Desde luego, ni hablar de un empleo que le ofreciera ocasión de
integrarse en un gang de compañeros de curro, como él quiso en su día.
Yo llevaba ya meses buscándolo con más ahínco que si fuera para mí. Al
fin y al cabo, a efectos de apariencia, es que era para mí. Por motivos
evidentes, yo sería quien lo tendría que firmar, facturar y declarar. Tiré de los
pocos contactos que había hecho en el ramo de los recursos humanos y me
empeñé en dar con algo, acuciado por lo necesario que era que Manuel
empezara a generar. No estaba nada fácil.

Pero las nuevas profesiones vinieron en mi ayuda. Oí de un asunto que le
podía ir bien. Era una curiosa labor que, aparte de cuatro perras, ofrecía
además un beneficio añadido. Me preocupaba mucho que a Manuel se le

echara encima la soledad y le torciera la cabeza. Este empleo raro la
conjuraba, sin exponernos a peligros. Daba a Manuel la oportunidad de tratar
con gente, como siempre deseó, sin riesgo a la vista si nos andábamos con un
poco de cautela.

¿Cuál es el nivel mínimo de cualificación profesional? El Graduado
Escolar, que reconoce una educación básica, queda bastante, bastante abajito.
Dentro de este sector curricular, vendrá más preparado quien haya
completado 4º que quien se haya quedado en, por ejemplo, 2º. En los

umbrales de la mera escolarización encontraremos a quien acabó 1º, sin
perjuicio de que habrá quien ni siquiera lo empezó. Muchos alumnos
acreditarán formación aún menos cumplida.
Busquemos peor historial. Es posible fracasar en el propósito de aprender
a multiplicar y a dividir. Ya es más difícil no salir airoso a la hora de
aprender a sumar y a restar. Más todavía, en el empeño de saber escribir. Y
será aún más complicado, por mucha desgana que se le eche, fallar en la
empresa de aprender a leer. Aunque puede ocurrir.

Yendo más lejos, yéndose ya al último confín, el hombre con un sistema
fónico sin demasiado deterioro y una capacidad intelectual un poco
despegada está terminantemente incapacitado para no aprender a hablar.
Pronunciar palabras (cien, doscientas) según algún sistema lingüístico es
quizá la única facultad superior que en condiciones normales no es viable no
desarrollar.

Esto era una academia de idiomas de Madrid que utilizaba una técnica
didáctica entonces novedosa aunque hoy muy implantada: la pura
conversación en la lengua a aprender. Se trataba de recibir llamadas
telefónicas de extranjeros estudiantes de castellano. Y luego, ponerse a hablar
con ellos. Sobre cualquier tema, más banal o menos, pero sin recurrir jamás

al idioma natural del alumno (mayoría de angloparlantes). Solo se hablaba en
español, con interlocutores que, según nivel de idioma, iban del medio
versado en la lengua al sordomudo de facto, que ni hablaba ni entendía.

La forma de cobro y pago nos beneficiaba. El alumno cliente telefoneaba
al centro de enseñanza, a un número de tarificación especial. La llamada se
derivaba automáticamente al móvil del parla, así llamaban a los
colaboradores, al que luego se liquidaba por transferencia según minutaje. La
mecánica retributiva era muy ventajosa, dadas las peliagudas circunstancias.
Me presenté en la academia como si yo fuera el candidato al trabajo. Si

me admitían, daría el número del teléfono a mi nombre que portaba Manuel.
También aportaría mis datos bancarios (no iba a dar los del clandestino, ya
fenecidos). Y que él conversara, con liquidaciones a mi cuenta con las que
podría seguir mercando los Lidl mensuales.

Ficha Técnica

Título: Los asquerosos
Autores: Santiago Lorenzo
Editorial: 13insurgentes
Fecha: 26 abr 2020
Tamaño: 0.97MB
Idiomas: Español
Literatura: Libros de Aventuras
Páginas: 389

Isbn: 9023467237823

Formato: epub y pdf

Enlaces de Descarga:

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