Libro El Conde de Montecristo Gratis en PDF, ePub

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Ficha

Título: El conde de Montecristo
Autores: Alexandre Dumas
Editorial: 13insurgentes
Fecha: 07 feb 2020
Tamaño: 4.97MB
ASIN B073ZM9169
Idiomas: Español
Genero: Libros de Historia
Páginas: 209
Formato de la descarga: epub y pdf

 Sinopsis

El conde de Montecristo, es, en principio, la historia de una venganza. Edmond Dantès es un joven marino que, en el día de su compromiso con la bella Mercedes, es víctima de un complot y encarcelado en el castillo de If, de donde no deberá salir jamás.

Gracias al abate Faria, a quien conoce en la prisión, adquiere una educación y averigua la existencia de un maravilloso tesoro escondido en la isla de Montecristo.

Fingiendo su muerte, logra escapar de la fortaleza y se enrola con unos piratas en busca de una fabulosa fortuna. Su siguiente objetivo, convertido ya en un rico y poderoso noble, será llevar a cabo la más despiadada venganza nunca imaginada.

Se trata de una sólida novela de aventuras, con una rica y compleja trama y multitud de personajes, a través de los que Dumas se adentra en las pasiones más profundas del ser humano, en su codicia y en sus ansias de poder, pero en la que también se habla de amor, lealtad y justicia.

Leer el primer capítulo:

los síntomas generales. Ninguna indicación particular
en ningún órgano: agravación extrema del sistema nervioso, eso era todo, y restos de
congestión cerebral, no mucho más. La gallina no había sido envenenada: había
muerto de apoplejía.

Es un caso raro en las gallinas, ya lo sé, pero muy común en los
hombres.

La señora de Villefort parecía cada vez más pensativa.
—Menos mal —dijo— que tales substancias sólo puedan ser preparadas por los
químicos, pues, de no ser así, medio mundo envenenaría al otro medio.
—Por químicos o por personas que estudian la química —respondió
negligentemente Montecristo.

—Y además —dijo la señora de Villefort, apartando con gran esfuerzo sus
pensamientos—, por muy sabiamente preparado que esté todo, el crimen es siempre
el crimen, y si escapa a la investigación humana, no escapa a la mirada de Dios.

Los
orientales son más fuertes que nosotros en los casos de conciencia, y prudentemente
han suprimido el Infierno; eso es todo.
—¡Eh! Señora, eso es un escrúpulo que debe nacer naturalmente en un alma
honesta como la suya, pero que pronto sería arrancado de raíz por el razonamiento.

El
lado malvado del pensamiento humano seguirá siendo resumido por esa paradoja de

Jean Jacques Rousseau, usted la conoce: «El mandarín a quien se puede matar a cinco
mil leguas, con sólo levantar un dedo»[5]. La vida del hombre transcurre haciendo
cosas así, y su inteligencia se agota imaginándolas.

Pues encontrará usted a poca
gente que vaya brutalmente a plantar un cuchillo en el corazón de su semejante, o que
le administre, para hacerlo desaparecer de la superficie del globo, esa cantidad de
arsénico de la que hablábamos ahora.

Es realmente una excentricidad o una tontería.
Para llegar a ello, es preciso que la sangre se caliente a treinta y seis grados; que el
pulso lata a noventa pulsaciones, y que el alma salga de sus límites ordinarios; pero
si, pasando de la palabra al sinónimo mitigado, como se hace en filología, usted lleva

a cabo una simple eliminación, en lugar de cometer un innoble asesinato, si usted
aparta pura y simplemente de su camino a quien le molesta, y eso sin choque, sin
violencia, sin todo el aparato de esos sufrimientos que, al ser un suplicio, hacen de la
víctima un mártir, y de quien actúa, un carnifex con toda la fuerza de la palabra;

si no
hay ni sangre, ni gritos ni contorsiones, si no hay, sobre todo, esa horrible y
comprometedora instantaneidad en su cumplimiento, entonces usted escapa al golpe
de la ley humana que le dice: «¡No perturbes a la sociedad!». Así es cómo proceden y
triunfan las gentes de Oriente, personajes graves y flemáticos, que se inquietan poco
por cuestiones de tiempo en ocasiones de cierta importancia.

El conde de Montecristo – Alexandre Dumas.epub
El conde de Montecristo – Alexandre Dumas.pdf

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