Saltar al contenido

Libro El hombre que volvió a la ciudad gratis en PDF, ePub

De George Pelecanos 

Genero: Libros de amor
Genero: Libros de amor

Ficha

Título: El hombre que volvió a la ciudad
Autores: George Pelecanos
Editorial: Plaza & Janés
Fecha: 25 dic 2019
Tamaño: 1.20MB
Idiomas: Español
Literatura: Libros de amor
Páginas: 345
ASIN: B07RJX4K58
Formato de la descarga: epub y pdf

 Sinopsis

Michael Hudson acaba de salir de la cárcel. Se ha librado de una condena larga gracias a Phil Ornazian, un detective que ha movido los hilos para que retiren la denuncia que pesaba sobre el chico. Decidido a reformarse, Michael quiere buscar un trabajo honrado y llevar una vida tranquila en Washington D. C. Pero Ornazian quiere que le devuelva el favor, y le presiona para que le ayude a dar un último golpe…

Leer el primer capítulo:

Cuando Antonius recapituló todas las cosas que habían hecho mal el día del robo, se dijo que tal
vez la peor habría sido llevar sudaderas. Si se tenía en cuenta que estaban a treinta y dos grados,
cuatro individuos vestidos con sudaderas gruesas y oscuras solo podían llamar la atención.

Quizá
incluso eso explicara que el guardia del furgón blindado se fijase en ellos al salir de la farmacia.
Eso, y el hecho de que todos iban armados. Por supuesto, si él y sus chicos no hubieran fumado
tanta hierba antes del golpe, a lo mejor se habrían percatado del detalle de las sudaderas. Y
también de lo de las matrículas personalizadas del coche que utilizaron para escapar. Lo de las
matrículas fue otro fallo garrafal.

Antonius, cuyas trenzas le rozaban los hombros, se reclinó en la silla y mantuvo el contacto
visual con el investigador que estaba sentado al otro lado de la mesa. Antonius ocupaba el asiento
número uno de la sala de interrogatorios, en el lugar reservado al recluso, de espaldas a una pared
pintada de color crema. Como estaba confinado en régimen de aislamiento,

llevaba grilletes en las
piernas. Había otros reclusos en diversos cubículos acristalados hablando con sus abogados, sus
novias, sus madres y sus esposas. En una oficina cercana los observaba un guardia, sentado. Junto
a las puertas de todos los cubículos se había instalado un pulsador de alarma, por si resultase
necesaria la intervención del guardia. Allí dentro, a veces se amplificaba el volumen de las
conversaciones.

—Pasaríais mucho calor en aquel aparcamiento —dijo en tono sarcástico el investigador, que
se llamaba Phil Ornazian.
Antonius lo miró con detenimiento. Era un tipo ancho de hombros, con el pelo corto y negro y
una barba de tres días salpicada de canas. Treinta y muchos años, o tal vez cuarenta y pocos.
Llevaba una alianza de casado en el dedo. Por su aspecto parecía casi árabe, con aquella nariz tan
prominente y aquellos ojos grandes y de color castaño. Cuando lo conoció, Antonius dio por
sentado que sería musulmán, pero Ornazian pertenecía a alguna rama del cristianismo. En una
ocasión había mencionado que su familia acudía a una iglesia «apostólica». A saber qué quería
decir eso.
—¿Usted cree? —preguntó Antonius—. Fue en agosto, en Washington, D. C.
—¿De quién fue la idea de llevar sudaderas?
—¿Cómo que de quién?

—En el vídeo de las cámaras de seguridad se os ve a todos con ropa de invierno en el
aparcamiento de la farmacia, y la gente que entra y sale lleva camisetas, polos y pantalones cortos.
De modo que he estado cavilando y me ha entrado la curiosidad de saber quién pensó que sería
buena idea.DeAndre, un amigo de Antonius de toda la vida, era el que había insistido en que se pusieran
sudaderas negras en pleno verano de Washington.

Y con la capucha subida, para que las cámaras
instaladas en el edificio no pudieran captar sus rostros. DeAndre, el muy imbécil, nunca hacía
nada a derechas. Era capaz de estropear hasta una fiesta de cumpleaños para niños.
—No me acuerdo —respondió Antonius.

El hombre que volvio a la ciuda – George Pelecanos.epub
El hombre que volvio a la ciuda – George Pelecanos.pdf

Libros Relacionados:

S.M Post Actualizados | S.M 1

S.M 2 | S.M 3 | S.M Paginas | S.M Categorias

Libreria Virtual para todos Copyright © 2020.