La mecánica del corazón

La mecánica del corazón de Mathias Malzieu

 Sinopsis

Descargar La mecánica del corazón de Mathias Malzieu En la inglaterra del siglo 19 nace un hijo débil y enfermizo de una prostituta. Como su corazón apenas es capaz de mantenerlo vivo, recibe una protesis extraña y mágica: Un reloj de madera al que hay que estar dando cuarda para hacer funcionar su corazón. El unico problema es que no puede sentir ninguna emoción fuerte, incluyendo el amor, ya que si lo hace, corre riesgo de morir.

Leer el Primer Capítulo:

Uno encuentra de todo en su taller.
Estamos a finales del siglo XIX, por lo que no es difícil convertirse en sospechosa de
brujería. En la ciudad se rumorea que la doctora Madeleine mata a los recién nacidos y
los transforma en seres a los que esclaviza. También se comenta que se acuesta con
extrañas aves para engendrar monstruos.

En este lugar mi joven madre está dando a luz, y mientras se esfuerza en parir, observa a
través del cristal cómo los pájaros y los copos de nieve se estrellan contra la ventana
silenciosamente. Mi madre es una niña que juega a tener un bebé. Sus pensamientos
derivan hacia la melancolía; sabe que no podrá quedarse conmigo. Apenas se atreve a
bajar la vista hacia su vientre, que ya está a punto de dar a luz. Cuando mi nacimiento es
inminente, sus ojos se cierran sin crisparse. Su piel pálida se confunde con las sábanas y
su cuerpo se derrite en la cama.

Mi madre ha estado llorando desde que subió por la colina hasta llegar a esta casa. Sus
lágrimas heladas se deslizan hasta tocar el suelo. A medida que avanzaba, se iba
formando bajo sus pies una alfombra de lágrimas heladas, lo cual provocaba que

resbalara una y otra vez. La cadencia de sus pasos iba en aumento hasta alcanzar un
ritmo demasiado rápido. Sus talones se enredaban, sus tobillos vacilaban hasta que
finalmente se cayó. En su interior, yo emito un ruido como de hucha rota.
La doctora Madeleine ha sido la primera persona que he visto al salir del vientre de mi
madre. Sus dedos han atrapado mi cráneo redondo, con forma de aceituna, de balón de
rugby en miniatura, y luego me he encogido, tranquilo.

Mi joven madre prefiere apartar la mirada de mí. Sus párpados se cierran, no quieren
obedecer. «¡Abre los ojos! ¡Contempla la llegada de este pequeño copo de nieve que has
creado!», quiero gritar.

Madeleine dice que parezco un pájaro blanco de patas grandes. Mi madre responde que
prefiere no saber cómo es su bebé, que es precisamente por eso que aparta la mirada.
–¡No quiero ver nada!¡No quiero saber nada!
De repente, algo parece preocupar a la doctora. Mientras palpa mi minúsculo torso, su
gesto se tuerce y la sonrisa abandona su rostro.

–Tiene el corazón muy duro, creo que está congelado.
–Yo también tengo el corazón helado –dice mi madre.
–¡Pero su corazón está congelado de verdad! Entonces me
sacude fuertemente y se

produce el mismo ruido que uno hace cuando revuelve una caja de herramientas.
La doctora Madeleine se afana ante su mesa de trabajo. Mi madre espera, sentada en la
cama. Está temblando y no es por culpa del frío. Parece una muñeca de porcelana que
ha huido de una juguetería.

Fuera nieva con auténtica ferocidad. La hiedra plateada trepa hasta esconderse bajo los
tejados. Las rosas translúcidas se inclinan hacia las ventanas, sonrojando las avenidas,
los gatos se transforman en gárgolas, con las garras afiladas.

En el río, los peces se detienen en seco con una mueca de sorpresa. Todo el mundo está
encantado por la mano de un soplador de vidrio que congela la ciudad, expirando un frío
que mordisquea las orejas. En escasos segundos, los pocos valientes que salen al

exterior se encuentran paralizados, como si un dios cualquiera acabara de tomarles una
foto. Los transeúntes, llevados por el impulso de su trote, se deslizan por el hielo a
modo de baile. Son figuras hermosas, cada una en su estilo, ángeles retorcidos con
Transcrito por Los Ángeles de Charlie 4

bufandas suspendidas en el aire, bailarinas de caja de música en sus compases finales,
perdiendo velocidad al ritmo de su ultimísimo suspiro.
Por todas partes, paseantes congelados o en proceso de estarlo se quedan atrapados.
Solo los relojes siguen haciendo batir el corazón de la ciudad como si nada ocurriera.
«Ya me habían advertido que no subiera a esta casa, a la colina de Arthur’s Seat. Me

habían dicho bien clarito que esta vieja está loca», piensa mi madre. La pobre muchacha
tiene aspecto de muerta de frío. Si la doctora logra reparar mi corazón, me parece que el
de mi madre le va a dar aún más trabajo… Yo, por mi parte, espero desnudo, estirado en
el banco que linda con la mesa de trabajo, con el torso oprimido por un gran tornillo. Y

Ficha Técnica

Título: La Mecánica del Corazón
Autores: Mathias Malzieu
Editorial: Rocaeditorial
Fecha: 07 may 2020
Tamaño: 1.74MB
Literatura: Libros juveniles
Páginas: 489

Isbn: 943783434653

Formato: epub y pdf

Enlaces de Descarga:

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https://www.filecad.com/egiH/La-Mecanica-del-Corazon—Mathias-Malzieu.pdf

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