Libro Lo que tú desees de mí Gratis en PDF, ePub

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 Sinopsis

Descargar Lo que tú desees de mí de Sophie Saint Rose
Hilmar es el jarl de su pueblo y después de más de un año fuera de casa debido a una incursión especialmente dura, está deseando regresar con los suyos. Pero al llegar a sus tierras se encuentra que su pueblo ha sido arrasado y que su adorada hermana ha desaparecido.
Kaira obediente espera a que su padre se decida sobre su futuro matrimonio. Pero una noche su vida cambia para siempre cuando un vikingo invade su pueblo con sed de sangre. Jamás hubiera imaginado que llegaría a robarle el corazón el hombre que se lo había arrebatado todo.

Leer el Primer Capítulo:

—Estaba enfadado. —Acarició su mejilla con el pulgar y sin darse cuenta una lágrima
corrió por su delicada piel humedeciendo su dedo. Preocupado frunció el ceño. —Preciosa, ¿qué
ocurre?
—Me sentí como una zorra. ¿Soy tu zorra?
Él juró por lo bajo apartando la mirada como si no soportara verla antes de suspirar y
mirarla con esos ojos azules que le alegraban el corazón. —Eres mi amante.

—Mi padre nunca avergonzó a sus amantes en público. Y nadie les recriminó serlo. Se las
trataba bien o se las ignoraba. Ni mi madre las insultó nunca y eso que tenía ganas.
Acarició su mejilla borrando su lágrima y besó suavemente sus labios. —¿Te han
insultado? —Se quedó en silencio mirando sus ojos y Hilmar apretó los labios. —Sé que querías
ayudar. No supe cómo reaccionar.
—Y me has pegado una coz.
—Algo así, preciosa.
—Los Jarl no se disculpan, ¿pero estás arrepentido?
Hilmar sonrió. —Mucho.
—Me odian.
—La mala relación con Bera no ayuda. La conocen desde niña.
Se quedaron en silencio porque ambos sabían que eso no tenía arreglo. Hilmar apretó los
labios antes de acariciar su cuello. —Kjell me ha dicho que te estás instruyendo. Quiero que sigas
con las lecciones.
—¿Y si la mato en uno de sus arrebatos? ¿Qué debo hacer?
—Defiéndete preciosa, pero como la mates… —Negó con la cabeza preocupado —No me
hagas decidir.

Acarició su cuello. —Intentaré no hacerlo. Pero no me voy a dejar matar por ti.
—No te pido eso. Solo que te defiendas. Kjell te instruirá.
Se quedaron en silencio y ella sonrió irónica. —No me enseñará. Ya no.
—Hemos estado hablando y lo hará.
Sonrió encantada. —¿Habéis hecho las paces?
—Hemos hablado de esto.

Le abrazó por el cuello encantada. —Eso está muy bien. Me alegro por ti.
La miró como si la viera por primera vez y susurró —¿Nunca guardas rencor?
—Mi madre me dijo una vez que el rencor solo te hace daño a ti mismo. —Soltó una risita.
—Estaba enfadada con Engla porque le había desgarrado un brazo a mi muñeca. Y eran muy
ciertas las palabras de madre, porque cuando me encontré con Engla al día siguiente, ella había
dormido a pierna suelta mientras yo no había dejado de llorar.

—Hemos matado a tu familia —dijo impresionado haciéndole perder la sonrisa poco a
poco—. Mi hermana te ha maltratado y he abusado de ti. ¿Cómo es posible que no me odies?
—Supongo que he luchado con tanto esfuerzo por mantenerme con vida en estos meses,
que no me ha dado tiempo a pensar en nada más. Y después llegaste tú y lo cambiaste todo.
Incrédulo negó con la cabeza. —Yo jamás perdonaría.
—Lo sé.

—Y si me traicionaras no tardarías en perder la vida.
Se le heló la sangre. —¿Me estás advirtiendo, mi Jarl?
—Sí, preciosa —respondió muy tenso.
Asintió sabiendo que la mataría si diera un paso en falso. Lo había sabido siempre. —Y si
me traicionas tú, ¿qué debo hacer, mi Jarl?

—¿Cómo voy a traicionarte yo a ti? Para eso tendría que prometerte algo.
Al día siguiente haciendo la cama pensó en lo que él le había contestado. Le abrazó porque
no sabía qué decir y minutos después estando abrazados sintió cómo se quedaba dormido. Ella no
pegó ojo en toda la noche, porque aunque se había disculpado de alguna manera, para él no era
nada más que su amante y le había dejado claro que su hermana era lo primero. No era de
extrañar. No la amaba y aunque sintiera deseo por ella eso era efímero y puede que en unos meses
o en un año, si tenía suerte, la dejara a un lado. En ese instante Bera la mataría y nadie movería un
dedo por ella. Se sentó en la cama porque eso era lo que menos le preocupaba. Lo único que
deseaba era estar a su lado. ¿Qué podía hacer para que las cosas cambiaran? Pensó en esa mujer

de ojos verdes que su Jarl no podía quitarse de la cabeza. La valkiria. Cómo le gustaría ser como
ella. Seguro que no se encontraría en esa situación. Probablemente habría matado a Bera en cuanto
hubiera tenido la oportunidad. Se le cortó el aliento y salió corriendo de la casa para ir a la casita
donde dormía con las chicas. No había nadie y fue hasta su cama agachándose para meter las

manos bajo el colchón. Su mano izquierda se topó con algo y lo sacó con cuidado para ver un
frasquito de barro. Podía matarla. Podía quitarla de en medio y ya no sería un obstáculo en su
relación.

Ficha Técnica

Título: Lo que tú desees de mí
Autores: Sophie Saint Rose
Editorial: Fórcola
Fecha: 22 abr 2020
Tamaño: 0.72MB
Idiomas: Español
Literatura: Novelas Románticas
Páginas: 234

Isbn: 980345623412

Formato: epub y pdf

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