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Libro Manual de resistencia gratis en PDF, ePub

De Pedro Sánchez 

 Sinopsis

Descargar Manual de resistencia de Pedro Sánchez «Nunca una moción de censura ha triunfado en España»; «es imposible ganarle unas primarias al aparato de un partido»; «aquí nadie dimite para ser fiel a su palabra»… Uno tras otro, los lugares comunes de nuestra vida política han sido derribados por un hombre: Pedro Sánchez.

Su llegada a la Secretaría General del PSOE en 2014, en plena crisis económica global, abrió una nueva época en la formación política. Transcurridos dos años, era expulsado del liderazgo de su partido, al que regresó, aupado por la militancia, para ser investido presidente del Gobierno un año después. En cuestión de meses ha situado a nuestro país en primera línea de la defensa de valores y políticas progresistas, la justicia, el europeísmo, el feminismo y el ecologismo.

Por primera vez en la historia de la democracia española, un presidente publica un libro durante su mandato, solo medio año después de haber accedido al cargo.
Ese recorrido vital lo narra el autor en este libro —verdadero Manual de resistencia— como parte de un proceso personal de resiliencia, que no se entendería sin la fortaleza de sus convicciones. Ha sido un cuatrienio de aceleración en la política, donde todo se ha vuelto imprevisible.

Sin duda, el momento es histórico: la crisis catalana, los cambios en los partidos y el auge del autoritarismo otorgan a nuestro presente una dimensión trascendental. En estas páginas, entreveradas de reflexiones políticas, acción, traiciones y coraje, el lector descubrirá, además, el lado más desconocido del presidente del Gobierno.

Leer el Primer Capítulo:

Las encuestas marcaron la agenda política de la campaña hasta el final. En
alguno de los últimos pronósticos, nos atribuían menos de 75 escaños. En
otros, el PSOE descendía a tercera fuerza ¡e incluso a cuarta!, y se producía el
sorpasso deseado tanto por PP como por Podemos, que llegaría a hablar de

un nuevo bipartidismo de esas dos organizaciones. En ocasiones, quien nos
superaba era Ciudadanos. Ni las apuestas más negativas se cumplieron en
nuestro caso ni las más optimistas en el caso de otros, si es que alguna vez
fueron ciertas. Con las expectativas inevitablemente bajas, incluso
deprimentes, creadas de forma artificiosa por las encuestas, el resultado del
20-D se acogió aquella noche con alivio e incluso con ilusión por parte de la
militancia del PSOE en la sede de Ferraz.

Cuando concluyó el escrutinio, me di cuenta de que lo que había
sucedido realmente es que, por primera vez en la historia reciente de España,
nadie había ganado. Lo expresó muy bien la viceportavoz del Gobierno
alemán, Christiane Wirtz, cuando explicó a la prensa por qué Angela Merkel
no había felicitado a Rajoy: «La situación en este momento nos permite solo
felicitar al pueblo español por la alta participación, pero no tengo claro
todavía a quién se puede felicitar en esta situación». Por su parte, un portavoz
de la Comisión Europea aseguró que felicitaban a Rajoy, pero solo por haber
conseguido el mayor número de escaños, y deseaban suerte a España para
que pudiera resolver la situación y ofrecer una solución estable. Muchas
veces desde donde mejor se ven las cosas es desde fuera, y un embajador
extranjero me lo dijo en los días posteriores: «Ha ganado el cambio y, dentro
del cambio, ha ganado la izquierda».

En mi despacho de Ferraz, con mis colaboradores más cercanos, vimos
enseguida que efectivamente el resultado era muy complejo, pero al mismo
tiempo abría la puerta al cambio con claridad. Por un lado, estábamos en un
escenario totalmente nuevo y paradójico, porque el vencedor había sido el
gran derrotado, con la pérdida de más de sesenta escaños. Nunca antes el
primer partido en unas elecciones había logrado apenas el 28 % de los votos.

Nadie había ganado las elecciones, ¿cómo debíamos los partidos interpretar
esto? El mandato ciudadano era evidente: cambio y diálogo. Y solo podían
encargarse de cumplirlo las fuerzas del cambio, que éramos tres, siempre que
fuéramos capaces de negociar entre nosotros.

Por otro lado, el segundo partido seguía siendo el PSOE, pero no
habíamos capitalizado el descontento. Nuestros noventa escaños —veinte
menos que en 2011— tenían distintos significados. Por un lado, se trataba de
un resultado mucho mejor del previsto por las encuestas; por otro, cualquier
combinación posible de Gobierno exigía la participación de tres partidos, y
nosotros éramos uno de ellos en cualquier caso, por lo que íbamos a estar en
el centro del diálogo que debía producirse.

Por último, se trataba de nuestro peor resultado, sin duda, pero no era
malo en la medida en que nos dejaba margen para intentar formar un
Gobierno de cambio. Con ello atendíamos las dos demandas expresadas por
los ciudadanos: diálogo y cambio para expulsar a la derecha de los recortes y
la corrupción.

Se me ha criticado mucho por afirmar aquella noche: «Hemos hecho
historia, hemos hecho presente y el futuro es nuestro». Quizá la forma de
expresarlo no fue la más afortunada, pero me refería a dos cuestiones. La
primera, a cómo en ese escenario de vuelco histórico la confianza ciudadana
nos seguía manteniendo como segunda fuerza política del país, a pesar de
todas las dificultades a las que nos habíamos enfrentado desde la salida de
Zapatero del Gobierno. Y la segunda, al papel clave que desempeñaríamos en
el futuro inmediato, puesto que todas las combinaciones pasaban por
nosotros.

Más de diez millones de personas habían votado cambio y el PSOE tenía
la responsabilidad de liderar ese cambio. Aquella noche, hablando con mi
equipo, llegamos a la conclusión de que el PSOE debía intentarlo, aunque en
primer lugar correspondía a Rajoy, como líder del partido más votado, iniciar
un diálogo y agotar sus opciones. Esa fue la postura que planteé a la
Ejecutiva al día siguiente.

Todo resultaba paradójico. El primer partido en votos había sido el gran
derrotado. Esto nos situaba en un escenario nuevo, porque la fuerza del
aparente vencedor estaba muy debilitada. Esto, unido a la desidia endémica
de Rajoy y al aislamiento político en que el PP se había ubicado por abusar
de sus cuatro años de mayoría absoluta, le llevó a no hacer nada. En otro
tiempo hubiera podido gobernar con el apoyo de los nacionalistas catalanes o
los vascos, pero ya tampoco estaba en condiciones de hacerlo, dada la
evolución del nacionalismo catalán.

Ficha Técnica

Título: Manual de resistencia
Autores: Pedro Sánchez
Editorial: Grupo Planeta
Fecha: 07 may 2020
Tamaño: 1.58MB
Idiomas: Español
ISBN/ASIN: 9788499428178
Literatura: Libros de Historia
Páginas: 489

Isbn: 9435783764578

Formato: epub y pdf

Enlaces de Descarga:

https://www.filecad.com/a49o/Manual-de-resistencia—Pedro-Sanchez.epub
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