Libro Toda la verdad de mis mentiras Gratis en PDF, ePub

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 Sinopsis

Descargar Toda la verdad de mis mentiras de Elísabet Benavent Puede mantenerse una amistad a pesar de las mentiras?. Una despedida de soltera en autocaravana. Un grupo de amigos… y muchos secretos. Elísabet Benavent, @Betacoqueta, con 1.200.000 de ejemplares vendidos vuelve con una novela original, una propuesta diferente que aborda las contradicciones de un grupo de amigos que se ve obligado a mentir para dejar de sentir.

Un road trip divertido, surrealista, donde todo puede suceder. Una aventura en carretera que habla de la verdad que se esconde detrás de todas las mentiras.
Los lectores han dichosobre Elísabet Benavent…

«Como siempre @BetaCoqueta ha escrito una gran novela. Sabía que me gustaría desde el principio. Me tuvo enganchada toda la historia y el final me pareció espectacular.»

«Elísabet nos da las mejores historias, esas que te hacen vivir el libro de forma intensa. Algo que consigue en todas y cada una de sus novelas.»

«¡Me ha encantado! Elísabet tiene una forma de escribir muy personal. Siempre conecta con los lectores al presentar historias reales y cotidianas.»

«La lectura de este libro ha sido un torrente de emociones. Un historia intensa de las que encoge el corazón.»

Leer el Primer Capítulo:

Entre las manos tiene un trozo de papel de cocina, del que usamos como
servilleta, bayeta, pañuelo…, está escribiendo sobre él.
—Va a ser que la inspiración sí que es una amante exigente.
Espero que me mire cómplice, pero ni siquiera levanta la cabeza. Vuelve
pronto a su quehacer. Siempre fue así…, lo primero, la poesía. Después, los
humanos, empezando por él.

—Bueno, chicos…, creo que a estas alturas, sin hostal ni nada, está claro
que os quedaréis a dormir, ¿no? —pregunta Aroa.
—Yo no he bebido. Podemos movernos ahora… —Marín baja la barbilla y
mira la hora.

—Hay una cama más donde está el salón —le dice Loren—. La mesa se
desmonta.
—Ahí no caben los dos. Son demasiado altos —contesta Aroa.
—Pues la más bajita eres tú. Quizá deberías dormir tú allí —sugiere Loren
de nuevo.
—Yo duermo en la litera. Cabe alguien conmigo. No son muy anchas, pero
son largas. Quizá allí uno de los dos esté más cómodo.
—En tu litera está durmiendo Blanca. Eres la más baja del grupo y la que
menos encogida tendrá que estar.

—Bueno…, ¿por qué no lo echamos a suertes?
Lanza una mirada que podría destruirle el supertupé a Loren y los dos
entendemos que quiere dormir con Marín. ¿Qué pretende? ¿Meterle mano al
manubrio en una caravana llena de gente? ¡Por el amor de Dios! Un poco de
decencia, mujer. Arrugo el labio al darme cuenta de que yo también lo haría.
—Aroa, mides uno sesenta. Marín casi llega al metro noventa. Gus mide
uno setenta y siete, yo paso el metro setenta y Loren es un jabato de metro
ochenta y cinco… —añado.

—A suertes —me dice con las muelas apretadas. Juro que es como cuando
Bilbo Bolsón ve en el cuello de Frodo el anillo de poder y quiere poseerlo…,
le cambia hasta la cara. ¿Dónde está la ninfa del bosque y cuándo la
cambiaron por Gollum?—. Gus…, dame cinco papelitos.
—¿Qué?

—Cinco trocitos de papel. Que me los des.
—Toma. —Le lanza el rollo de papel y, con un suspiro de paciencia, los
corta ella misma.
—Este chico tendría que hacerse mirar ese estado en el que entra cuando
escribe —suelta la rubia malhumorada.
—Se llama concentración. Lo hace la gente cuando le gusta mucho lo que
está haciendo —apunta Marín sin cruzar la mirada con ella.
—¿Ah, sí? Entonces supongo que no es que te aburrieran mis castings, es
que te gusta mucho mirar la pantalla de tu móvil.
—Hostias… —Se me escapa.

—Joder… —Aroa se pasa la mano por el pelo—. Perdón. No me dejéis
beber. Perdona, Marín, eso ha estado totalmente fuera de lugar. No sé por qué
lo he dicho.
Yo sí. Las cosas no están saliendo como tenía planeado; frustración. No
está familiarizada con tener que vérselas con ese sentimiento.
—Olvidado —sentencia Marín escueto.
Pero se mete las manos en los bolsillos en una actitud que yo sé que es
bastante defensiva.

Loren ayuda a Aroa y escribe en dos de los papeles «litera», en otros dos
«cama de arriba» y en uno «salón». Después los arruga, hace una bola con
cada uno y los mete en sus manos, que bambolea como si llevara una maraca.
—A ver, mano inocente.
—¡Yo! —salta Aroa emocionada.
—¿Tú? Del coño. Mete la mano, Coco, que a inocente hija mía, no te gana
nadie.

Cojo un papel y lo leo:
—Litera.
—Estupendo. A ver, ahora yo —dice decidido Loren.
—El borrico delante… —se queja Aroa.
—Cama de arriba —dice feliz.
Este tío es tonto. No soy adivina, pero la suerte es la más puta de las
furcias. Puedo radiar la jugada…, le va a tocar dormir con Gus…, que es el
único que tiene en la mano la palanca para hacerle perder la paciencia.
—Venga, Aroa…, ahora tú.

La rubia estudia las bolitas y duda antes de escoger. Abre la elegida con
cara de ilusión, pero esta se desvanece enseguida.
—Salón —farfulla de mal humor.
Eso quiere decir que… o duermo con Marín o duermo con Gus. En una
litera. Larga pero estrecha. De cuerpo y medio. Cuerpo con cuerpo…
—Venga, Gus, coge.
—Yo duermo en el coche y andando —refunfuña.
—No vaya a ser que te toque dormir conmigo —respondo puntillosa.
—O conmigo —añade Loren con las manos formando un cuenco y dos
papeles arrugados entre ellas—. Vale, va. Coge el puto papel y deja de hablar
como si fueras Snoop Dogg, por favor.

Ficha Técnica

Título: Toda la verdad de mis mentiras
Autores: Elísabet Benavent
Editorial: Penguin Random House Grupo Editorial España
Fecha: 26 abr 2020
Tamaño: 2.12MB
Idiomas: Español
Literatura: Libros de amor
Páginas: 435

Isbn: 9324543789324

Formato: epub y pdf

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